sábado, 9 de junio de 2012

Devocional

Y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es 1 Corintios 1:28

Anda por las calles a la luz de la luna, si te atreves, y verás pecadores; mira con atención cuando la noche es oscura a la puerta, y verás pecadores. Ve a la cárcel, y mira a los hombres que tienen cejas espesas y amenazantes, y allí verás pecadores. Ve a los reformatorios y observa a los que exhiben una desenfrenada perversión juvenil, y allí verás pecadores. Cruza los mares y ve al lugar donde un hombre roe un hueso sobre el cual humea carne humana, y allí tendrás pecadores. Ve adonde quieras; no necesitas explorar la tierra para hallar pecadores, pues abundan en todas partes. Los puedes hallar en las calles o en las sendas de cualquier ciudad, pueblo, villa o aldea. Es por los tales que Jesús murió. Si me traes al más vil de todos los pecadores, aun de él tendré esperanza, porque Jesucristo vino a buscar y a salvar a los pecadores. El amor ha elegido a algunos de los peores para transformarlos en los mejores.

Los guijarros del arroyo de la gracia se transforman en joyas para la corona del Rey. Dios transforma en oro puro la inútil escoria. El amor divino ha apartado a muchos de los peores pecadores para que constituyan el galardón del sacrificio del Salvador. La gracia llama a muchos de los más viles, para que se sienten a la mesa de la misericordia; que ninguno desespere, pues.
Lector, por el amor que arranca lágrimas de los ojos de Jesús; por el amor que fluye de sus sangrantes heridas; por aquel amor fiel, fuerte, puro, desinteresado y permanente; por el corazón y las entrañas de compasión del Salvador, te rogamos que no te vayas hoy de tu casa, como si esto no significase nada para ti, sino cree en él ahora, y serás salvo. Confía tu alma a él, y él la llevará a la diestra de su Padre, en la gloria eterna.

Libro: Lecturas Matutinas (Spurgeon)

viernes, 8 de junio de 2012

Devocional

Saber en todo momento ser rico

Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
Filipenses 4:12

Hay muchos que saben estar humillados, pero que no han aprendido como, tener abundancia. Si son colocados en la cima de una montaña y se marean y se caen de inmediato. El cristiano deshonra mas a menudo su profesión en la prosperidad que en la adversidad. Es peligroso ser prospero. El crisol de la adversidad es una prueba menos severa para el creyente que el refinamiento de la prosperidad.
! Cuanta debilidad del alma y cuanto descuida de lo espiritual nos ha venido a través de las mercedes y abundancia de Dios !
Empero no debe necesariamente ser así, pues el apostol que él sabe como tener abundancia. Cuando tenía mucho, sabía como usarlo. La gracia abundante lo capacitaba para poseer abundante prosperidad. Cuando su barco iba viento en popa, lo cargaba con mucho lastre y así flotaba.
Se necesita mas habilidad humana para llevar la rebosante copa de gozo mortal con mano firme. Sin embargo el apostol había aprendido aquel arte, pues dice así: " En todo y por todo estoy enseñado así para hartura como para hambre".

Saber como estar hartos es algo que solo Dios puede enseñarnos. Los israelitas estuvieron hartos de una vez pero con la carne aún en sus bocas, la ira de Dios vino sobre ellos. Muchos han pedido bendiciones solo para satisfacer la codicia de sus corazones. La abundancia de pan ha producido abundancia de sangre y eso, trajo, en consecuencia, desenfreno de espíritu. Cuando tenemos muchas mercedes providenciales de Dios, suele acontecer que tengamos poco de la gracia de Dios y sentimos poca gratitud por las abundancias recibidas.

Estamos hartos y olvidamos a Dios, estamos satisfechos con las cosas terrenales, y nos resignamos a dejar de lado el cielo. Es mas difícil saber cómo estar hartos que aprender a sufrir de hambre.
!Ten cuidado de pedir en tus oraciones que Dios te enseñe "como estar hartos"!.


Libro: Lecturas Matutinas (Spurgeon)

martes, 5 de junio de 2012

Devocional

Dios es nuestro amparo y fortaleza,nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Salmos 46:1

Una ayuda que no llega cuando la necesitamos vale poco. El áncora abandonada en casa de nada vale para el marinero en el momento de la tormenta; el dinero que en
otro tiempo poseyó el deudor para nada vale cuando se ha extendido contra él una demanda judicial. Pocas ayudas terrenales pueden llamarse «prontas»: de ordinario se hallan lejos cuando hay que buscarlas, cuando se utilizan, y todavía más lejos
después de utilizarlas. Empero nuestro Dios es «pronto» cuando le buscamos; «pronto» cuando le necesitamos, y «pronto» cuando hemos experimentado su ayuda.

Viene en nuestro auxilio antes que pueda llegar el amigo más cercano, porque durante la prueba está en nosotros; más presente de lo que estamos nosotros en nosotros
mismos, porque a veces carecemos de presencia de ánimo. Él está siempre presente, totalmente presente, eficazmente presente, simpáticamente presente, totalmente presente. Está presente ahora si es un tiempo sombrío; descansemos en Él. Es nues-
tro refugio: escondámonos en Él; es nuestra fortaleza: revistámonos de Él; es nuestro amparo: apoyémonos en Él; nuestro pronto auxilio: descansemos ahora mismo en Él. No es preciso que pasemos ansiedad ni temor. «Jehová de los ejércitos es con
nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob».



Libro: banco de cheques (Spurgeon)

lunes, 4 de junio de 2012

Texto biblico

¡Vuelve, oh Israel, a Jehovah tu Dios; porque por tu pecado has caído! Tomad con vosotros estas palabras y volved a Jehovah. Decidle: “Quita toda la iniquidad y acéptanos con benevolencia; te ofrecemos el fruto de nuestros labios. No nos librará Asiria; no montaremos sobre caballos, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: ‘Dioses nuestros’; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia.
“Yo los sanaré de su infidelidad. Los amaré generosamente, porque mi furor se habrá apartado de ellos. Yo seré a Israel como el rocío; él florecerá como lirio y echará sus raíces como el Líbano. Sus ramas se extenderán. Su esplendor será como el del olivo, y su fragancia como la del Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra. Cultivarán el trigo y florecerán como la vid. Su fragancia será como el vino del Líbano.
Oseas 14:1-7

Devocional


Aunque los montes se debiliten y las colinas se derrumben, mi misericordia no se apartará de ti. Mi pacto de paz será inconmovible, ha dicho Jehovah, quien tiene compasión de ti. Isaias 54:10



Una de las mas preciosas cualidades del amor divino essu carácter permanente.
Los pilares de tierra pueden ser removidos de su sitio; pero la alianza de gracia del Dios misericordioso jamás se apartará de su pueblo. ¡Qué satisfecha está mi alma de tener una fe tan grande en esta declaración inspirada! El año toca a su fin y los años de mi vida van disminuyendo, mas el tiempo no cambia a mi Señor. Nuevos inventos sustituyen o mejoran a los antiguos: Dios es el mismo.
La fuerza puede trastornar los montes, mas no existe poder alguno capaz de afectar al Dios eterno. Ni lo pasado, ni lo presente, ni lo futuro puede hacer que cambie la benevolencia de Dios para conmigo.

Alma mía, descansa en la eterna misericordia de tu Señor, que te trata como a pariente cercano. Acuérdate también del pacto eterno. Dios siempre lo tiene presente; no lo olvides tú. En Cristo Jesús, Dios se ha comprometido a ser tu
Dios y considérate como a uno de su pueblo. Misericordia y pacto están aquí unidas como dos cosas seguras y duraderas, que ni la misma eternidad te podrá arrebatar

Libro de cheques (Spurgeon)

sábado, 2 de junio de 2012

Devocional

Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias

Colosenses 4:2



Es interesante observar cuán gran porción de La Sagrada Escritura se ocupa del tema de la oración, ya sea al proporcionarnos ejemplos, cumpliendo preceptos o proclamando promesas.
Apenas abrimos La Biblia leemos: “Entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor” (Génesis 4:26), y justo cuando estamos por cerrar el libro, el “amén” de una súplica ferviente llega a nuestros oídos.
Los casos son abundantes. Acá encontramos a un Jacob luchador, a un Daniel que oraba tres veces al día y a un David que con todo su corazón clamó a su Dios. En la montaña vemos a Elías, en el calabozo a Pablo y Silas. Tenemos gran número de mandamientos y miles de promesas.
¿Qué nos enseña esto sino la sagrada importancia y la necesidad de orar?


Podríamos estar seguros de que cualquier cosa que Dios haya destacado en su Palabra, lo ha hecho porque desea llamar la atención sobre eso. Si Él dijo mucho sobre la oración, es porque sabe que tenemos mucha necesidad de ella. Nuestras necesidades son tan profundas que hasta que estemos en el cielo no debemos dejar de orar.¿No deseas nada? Entonces creo que no conoces tu pobreza. ¿No tienes necesidad de pedirle misericordia? Entonces que la misericordia del Señor te
muestre tu miseria. Un alma que no ora es un alma sin Cristo. La oración es el balbuceo del creyente niño, el grito del creyente luchador, el requiem del cristiano que, moribundo, puede quedarse dormido en Jesús. Es el aliento, el lema, el consuelo, la fortaleza, el honor de un cristiano. Si eres un hijo de Dios, busca el rostro del Padre y vive en su amor.
Ora para que este año seas santo, humilde, celoso y paciente. Ora para que tengas una comunión más cercana con Cristo, y para que entres con mayor frecuencia en “la sala del banquete” (Cantares 2:4) de su amor.

Ora para que seas un ejemplo y una bendición para los demás, y para que puedas más y más vivir para la gloria de tu Señor. Que el lema de este año sea: “permanece
constante en la oración”.




Libro "De mañana oire su voz" (Spurgeon)